Anoche hemos visto
Juno con Gabriela. Hoy escucho a gente que llama a la Cadena SER para quejarse de que, si bien la película es simpática, el personaje central, que encarna la joven Ellen Page, "
no es real". "
No puede existir una chavala así, tan pequeña y con esa manera de hablar". ¿Y? No entiendo. ¿Desde cuándo la realidad es requisito en el arte? ¿Existe alguien como el Quijote? ¿Hay algún vagabundo como Chaplin? O, por nombrar un ejemplo más cercano a los intereses y las expectativas del público local, ¿es creíble el villano que hace Javier Bardem en
No country for Old Men? No sé si
Juno es una buena película, pero su vaga relación con la vaga percepción que tenemos de esa vaga entidad tan poco real que, por pura pereza, llamamos realidad no debería ser materia de ningún juicio crítico.